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Ifa Visual en Ormond Beach, Florida
Presentado por:
Robin Poynor
Profesor de Historia del Arte y Director Asistente de la Universdad de Florida
Email: rpoynor@ufl.edu
Dr. Poynor presentó este escrito en el 14 Simposio Trienial sobre Arte Africano
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Las investigaciones del Dr. Poynor en el reino Yoruba de Owo han dado lugar a numerosas publicaciones en revistas academicas. En su interés por mostrar e interpretar las artes africanas, Poynor ha actuado como curador de muchas exposiones de Arte Africano en la Universidad de la Florida y otras instituciones, entre las cuales se encuentran el Metropolitan Museum de Nueva York, el Museo Nacional de Arte Africano en el Instituto Smithsonian, y el Museo de Arte de Birmingham. La exposición “Arte Africano en el Museo Harn: Ojos de Espíritus, Manos Humanas”, en la cual Poynor fungió como curador invitado y fue autor del libro del mismo nombre, viajó a gran cantidad de lugares en el Sureste de los Estados Unidos. Su compromiso de enseñar lo llevó a escribir, junto con Monica Blackman Visona y Herbert M. Cole, el libro escolar “Historia del Arte en África”, publicado por Harry N. Abrams (2001), uno de los sesenta libros incluidos en la Lista de los Mejores Libros del 2000 del Art Journal y ganador de una Mención Honorífica en la Competencia de Libros Arnold Rubin. Ha sido adaptado como texto por más de 160 universidades en los Estados Unidos. Poynor ha sido miembro de la Junta Directiva de ACASA, una asociación de letrados compuesta por personas provenientes de cuatro continentes y que se desempeñan en una gran variedad de disciplinas – Historia de Arte, Antropología, Arqueología, Museología, Bellas Artes, Etnomusicología y Sociología - con una larga trayetoria e interés por las artes de África y de la Diáspora. ACASA está afiliada a la African Studies Association y la College Art Association. Poynor fue presidente de ACASA del 2002 al 2004 y actualmente funje como antiguo presidente.
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Philip and Vassa Neimark se convirtieron al Camino de los Orishas hace unos treinta años, y en el proceso de encontrar su rumbo, fundaron la Fundación Ifá de Norteamérica. |
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La Fundación Ifá de Norteamérica.
Este documento trata sobre formas visuals relacionadas con la Fundación Ifá, entre las cuales se encuentran los santuarios y bóvedas personales, el Refugio Olá Olú en la Florida rural y el uso de herramientas espirituales para rituales, las herramientas espirituales que ofrece la Fundación Ifá en su sitio Web, y las esculturas creadas por Iyanifa Vassa.
Todas son reservadas para uso personal o en el contexto de los devotos que acuden al Refugio para ser consagrados o recibir entrenamiento, su aprendizaje por medio del Ifa College y su relación continua y estrecha con los Neimarks por medio de visitas, el systema Skype, teléfono o correo electrónico y el sitio web. En el análisis que he realizado en el contexto de la Fundación Ifá he apuntado a temas relacionados con ideas de raza y herencia/propiedad racial de prácticas de origen africano, el aspecto ortodoxo en los sistemas religiosos de origen Yoruba, y la cultura pluralística relacionada con la Fundación Ifá. Una faceta muy importante en el estudio de las Diáporas es que no sólo aquellos que descienden directamente de los Africanos desplazados han sido influenciados por las religiones, la estética y las filosofías africanas que viajan con las migraciones, sino que aquellos que entran en contacto con ellas también lo son. Por ejemplo, si bien reconocemos las raíces africanas del jazz, el blues o el rock, también debemos darnos cuenta que estas formas de arte y las experiencias que traen consigo no están herméticamente selladas o restringidas a la etnicidad, la ascendencia o el ADN.
De hecho, muchos de los que practican estas formas de arte no son afrodescendientes. El fenómeno se ha filtrado no sólo en la mayoría de las capas de la cultura norteamercana donde fue inicialmente nutrido por los afrodescendientes y la cultura negra, sino que también se ha esparcido a otras partes del planeta. La prueba de ello es que hoy, el Jazz, el Blues y el Rock son propiedad de los ciudadanos del mundo, no sólo de los afrodescendientes.
Fenómenos similares son visibles en la evolución de la religión en este lado del Atlántico. Existen elementos en la práctica de algunas variantes del Cristianismo Norteaméricano que no son discernibles en las variantes europeas que pueden rastrearse hasta Africa y prácticas que se originan allí, como el hecho de bailar, gritar, y los estados parecidos al trance y la posesión. Hoy por hoy estas consideraciones suscitan debate y controversia sobre lo que es exactamente africano en ciertas corrientes del Pentecostalismo, por ejemplo.
Poco se cuestiona lo que es Africano en religiones tales como el Vudú, la Santería y el Candomblé. En estos casos las raíces africanas son explícitas. Y una de las más categóricas es la religión yoruba. La participación de individuos cuyos ancestros no son africanos ha sido un proceso continuo en la Santería y el Candomblé, pero cuando el culto a los Orishas fue introducido a los Estados Unidos, solía acompañarse del elemento de identidad racial también. Algunos todavía prefiren ver a los Orishas como un fenómeno únicamente africano. Otros se han dado cuenta de que la experiencia religiosa no es limitada por el ADN.
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Los mitos Yoruba sobre la creación del mundo implican las ideas de Diaspora y Proliferación. La expansión y extensión de la cultura yoruba son inherentes al nombre del lugar donde se produjo la creación: Ilé-Ifé, |
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Ilé, pudiendo interpretarse como “el lugar de la diseminación”. Ilé denota el lugar, mientras de “fe” significa agradar, distender, ampliar o extender.
A lo largo de lo siglos, la diseminación de los conceptos yoruba no siempre han seguido los caminos o patrones que uno pudiera imaginar – de Ilé-Ifé a otros reinos yoruba, a pueblos vecinos, y finalmente hasta el otro lado del Atlántico. Con el pasar del tiempo, las deidades, los conceptos, los mitos, la música, las canciones y los tambores yoruba – todos – han sufrido variaciones. Retazos de la filosofía yoruba han desaparecido y reaparecido y vuelto a desaparecer para luego aparecer de nuevo, hasta ya entrado el siglo 21. Existe una conciencia de una religión yoruba global con devotos y practicantes que manifiestan sus creencias desde muchas variates, pero las “Verdades” de la religión yoruba se manifiestan de muchas formas. Mis escritos tratan sobre ideas e imagenes visuales utilizadas en el contexto de la Fundación Ifá, con sede en La Florida. La genealogía de esta manifestación de espiritualidad yoruba puede ser seguida desde Nigeria a Cuba y luego a Miami por medio de la Santería, y de la Santería hasta un equipo de esposos que han tratado de comprender el significado del Camino de Ifá remontándose hasta Nigeria por medio del estudio de recursos escritos, las reflexiones de un babalawo nigeriano y el sistema de Ifá en sí. Ellos han vivido y trabajado en Chicago, Bloomington, y ahora en La Florida.
Los Neimark declaran haber iniciado a explorar la religión yoruba en parte por necesidad y en parte por curiosidad, pero en parte también por sentirse insatisfechos con lo que la espiritualidad en Occidente ofrecía. El descontento de esta pareja con sus experiencias en la tradición Lucumí debido al secretismo y a la discriminación racial, sexual y de género que vivieron en esa tradición, los llevo a hacer un esfuerzo consciente por encontrar las raíces africanas de esta filosofía.
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Philip Neimark perfeccionó sus conocimientos sobre las tradiciones orishas y el arte de la adivinación interactuando y estudiando con Afolabi Epega, un babalawo de quinta generación cuyo abuelo había registrado numerosos Odús. Esos esfuerzos dieron como fruto la creación de la Fundación Ifá de Norteamérica.
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Philip Neimark escribió The Way of the Orisa (El Camino de los Orishas) para poder presentar el concepto de ifá tanto al américano medio como al académico. |
| The Sacred Ifa Oracle (El Sagrado Oráculo de Ifá) que contiene los Odus traducidos por Epega y una introducción escrita por Neimark, ha puesto este material tan importante a disposición de eruditos y sacerdotes. En el camino, los Neimark crearon un retiro spiritual con santuarios y jardines llamado Olá Olú o Regalo de Dios.
También establecieron una extensa presencia en la Internet para poder brindar información sobre los Orishas y combatir lo que ellos consideraban como esclavitud intelectual y emocional engendrada por el secretismo y la falta de conocimiento.
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Consagraron a la primera mujer babalawo o iyanifa. |
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Y al primer babalawo abiertamente homosexual, y justificaron el homosexualismo y su existencia en el culto a los Orishas. |
Y fundaron el Ifa College (Instituto Ifá), todo con el fin de restaurar la tradición Ifá a la cosmovisión inclusiva e integradora con que ellos consideran que fue creada. Los Neimark fundaron el Ifa College para hacer frente al problema de aprendizaje y crecimiento POSTERIOR a la consagración o iniciación. En la tradición yoruba, historicamente, los devotos pasaban largos años interactuando y trabajando en el contexto relgioso antes de ser consagrados como sacerdotes. La costumbre y experiencia de los occidentales es que el individuo se consagra en un fin de semana y ¡PUF! ya es sacerdote. La iniciación no es más que el comienzo y es un pequeño paso, pero fundamental, que le permitirá al devoto aprender a trabajar con las energías del Universo. Al reunir y congregar a un grupo grande de personas que comparten, aprenden y enseñan, el Ifa College ofrece entrenamiento y crecimiento a sus iniciados. Se concibe como un foro para el crecimiento de todos los interesados. Las personas que acuden a la Fundación Ifá vienen de diversas geografías y latitudes, incluyendo Asia, Europa del Este y Europa Occidental, Norte, Centro y Suramérica, y el Caribe. Si bien muchos interactúan únicamente mediante la Web, otros visitan La Florida Central para participar en actividades rituales en el Refugio Olá Olú.
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| Durante las investigaciones que realicé para escribir este documento y en mi exploración de las numerosas formas visuales vinculadas con la Ifa Foundation, trabajé estrechamente con la Iyanifa Vassa. Estudié varios altares personales que ella utiliza en su hogar, examiné el diseño y concepción del Refugio Olá Olú y sus Jardines, platicamos sobre las herramientas espirituales en el contexto de su uso, reflexión y culto personal, y en el contexto de consagraciones y festivales, visité el sitio web para ver las herramientas espirituales que ofrecía la Ifa Foundation y obtener información sobre su uso y significado, examiné algunos de los objetos que estaban siendo creados o activados en ese momento en el taller de Vassa, y analicé muchas esculturas y piezas creadas por ella. |
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En el camino, Ade Ofunniyin y yo asumimos la curaduría de una exposición del trabajo de Vassa y de Yaw Owusu Shangofemi para la Thomas Center Galleries, la cual espero puedan ver el viernes por la tarde. |
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Vassa recomienda un régimen de reflexión y meditación personal diaria, así como oraciones y ofrendas, empezando el día con una oración a Orúnmila, luego se debe uno conectar con el orisha del día y luego venerar a los Ancestros de forma mensual.
En esta práctica, los altares, santuarios y herramientas han sido creados con la intención de incorporar más ashé y así mejorar la calidad de vida de los devotos acercándolos más a las energías. Los Neimark tienen altares por toda su casa. Son de fácil acceso. Algunos son obvios porque saltan a la vista, pero la mayoría se confunden con la decoración general de la casa, y los Eshús, por ejemplo, residen en canastitas decorativas. También tienen piezas esculpidas que representan a los Orishas.
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Esta parte de la residencia de los Neimark está particularmente dedicada a Nána Burukú, un orisha que tiene especial importancia para Iyanifa Vassa.
En una habitación apartada de la entrada principal hay varios altares visibles, pero el de Nána domina el área.
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El elemento más visible es una escultura creada por Vassa cuando vivía en Bloomington, Indiana. Colocada sobre una barra curba, la cara arrugada del Orisha se alza por encima de los otros elementos del santuario. Una cascada de alambres forman su cabello que llega hasta el piso. Cuando empezó a trabajar en esta escultura, Vassa descubrió a Nana Burukú. Mientras trabajaba en ella durante partes del día en que se encontraba sola, Vassa oía palabras y el mensaje: “¡No Entregues tu Poder!”. Por medio de un registro oracular, Vassa descubrió que ella se le había manifestado una energía que restaura el equilibrio, equilibra el poder y es la expresión viva del poder femenino equilibrante para las sacerdotisas de Ifá. Viene, dice Vassa, del complejo energético de Nana Burukú, que ella ha comparado al poder colectivo de “Las Madres”·, una referencia y la suma de las energías primarias que están a la base de lo que es el sexo femenino.
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No lejos de allí, se encuentra una choza o “ile-Nana”, que econtiene un Eshú para Nána. Vassa los confecciona amarrando pedacitos de hoja de palma, especialmente por su nervadura central, y cubriéndolos con materia vegetal. Cuando todos los materiales quedan bien amarrados, esto simboliza a los Ancestros y éstos se comunican con las personas durante su iniciación. La estructura contiene un pote de barro para colocar la piedra asociada con Nána. Algunas cajas decorativas y canastas contienen otros objetos de importancia.
Si bien Vassa realiza su culto y práctica personal en casa, una interacción mas significativa entre los Orishas y las energías que son de interés para los Neimark se desarrolla y encuentra expresión vital en el retiro que ellos crearon en un área rural del estado de la Florida.
Antes de llegar a la Florida, ellos habían creado un retiro en Indiana. Una de las razones por las cuales se mudaron a la Florida fue su cálido clima, donde realizar todas sus actividades al aire libre era mucho más atractivo y funcional.
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El Refugio Olá Olú está ubicado en los linderos del Bosque Nacional Ocala, en las afueras de un pueblito. Otro de los factores determinantes en la elección de este lugar fue la accesibilidad de transporte vía Orlando. Este retiro privado y aislado de nueve hectáreas está ubicado cerca de un lago. Ofrece la paz y serenidad que exigen las ceremonias y consagraciones. Este entorno es preferible a los tradicionales sótanos y estacionamientos residenciales donde se suelen realizar las ceremonias de iniciación de este lado del Atlántico. Los Neimark sostienen que “Ifá es una filosofía que está basada en la tierra y que las energías se aprecian, aprenden y absorben mucho mejor en un entorno libre de televisiones, alarmas, sirenas y veciones ruidosos.” Vassa cree firmemente que “para poder comenzar a comprender, sentir y restaurar nuestra relación adecuada con la Naturaleza, debemos nuevamente ser parte de ella”. Al igual que aquellos que fundaron la aldea Oyotunji en Carolina del Sur, los Neimarks sintieron que su tarea sería difícilmente lograda en urbes como Chicago, Nueva York, Los Angeles, Londres o París. La energía impresionantemente disonante que emana de las grandes metrópolis del mundo occidental hace que sea virtualmente imposible. Si quieres restaurar ese vínculo natural ES NECESARIO sacar tiempo para vivir en un ambiente Natural y tranquilo…un ambiente lejos de las bocinas de los automóviles, las sirenas, los trenes y los aviones.
Ola Olú fue concebido como un retiro espiritual y un centro de enseñanzas para las iniciaciones y ceremonias. Oculto entre la foresta, saliendo de un camino de piedra caliza, se encuentra un espacio privado que permite realizar trabajo ceremonial con toda libertad.
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El retiro ha sido diseñado con pequeños “jardines” conectados por medio de senderos. Cada Orisha tiene su espacio donde se erige su santuario. Este santuario está dedicado a Ogún, el Orisha del Hierro y la Creatividad, que es el orisha tutelar de Vassa. En la Fundación Ifá, “Ogún es el músculo detrás de todo lo que se crea” – “es la matriz energética que se necesita para poder concentrarse mejor en cualquier tárea y la matriz que nos ayuda a ser más creativos y dinámicos en todo lo que hacemos”. “A Ogún se le considera “la base requerida para avanzar y progresar”.
Como en casi todos los altares a Ogún, lo que domina son los implementos de hierro y los recipientes y objetos de metal. Aquí se aprecian objetos de metal encontrados, coronados por una impresionante cabecera de hierro que lleva el nombre de esta energía en letras de molde. Vassa hizo este altar en honor a la matriz energética de Ogún porque deseaba construir un sitio para mostrar su agradecimiento por haber recibido la oportunidad de trabajar con uno de sus materiales favoritos...el metal.
Podemos apreciar una marmita asociada con Ogún que cuelga del arco de metal sostenido por dos postes. Otra yace sobre un soporte parecido a una mesa. Fue correctamente ubicado cerca de un área boscosa, y su compañero Ochosi se encuentra muy cerca. Vassa ve este santuario como un sitio de poder que irradia fuerza, concentración y creatividad.
Antes de convertirse en escultora de metales, Vassa había trabajado con arquitectos, contratistas y artesanos en la creación y diseño de casas exclusivas. Siempre incorporaba el metal donde podía. Los elementos que adornan el santuario a Ogún están entre los primeros que ella confeccionó como escultora.
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| Vassa se enorgullece del hecho que muchas personas han venido de todas partes del mundo a pasar tiempo en este altar dedicado al Espíritu del Hierro. Otros jardines han sido creados para Eshú, Osaín, y Oshún, entre otros. Se ha tenido mucho cuidado al escoger su ubicación y Vassa ha utilizado su energía creativa para agregar signos y elementos distintivos y organizar los espacios con las formas y los colores apropiados. Por ejemplo, además de los tonos azules y blancos, se ha utilizado caracoles y conchas en una ubicación al borde del lago para crear el santuario de Yemoya/Olokun. Dentro del contexto de los Jardines y las consagraciones y ceremonias que allí se realizan, las herramientas espirituales varían de acuerdo a la ocasión y el Orisha para el cual se utilizan. Cuando uno es iniciado o consagrado en el retiro, Iya Vassa crea un trípode para Orí a partir de un tronco de tres ramas que representa los pilares sobre los cuales nos sostenemos para lograr equilibrio en la vida.
Iya Vassa declara que “los Ancestros nos acompañan en calidad de Guardianes…, nosotros escogimos la Energía Orisha (Naturaleza) que será el filtro para nuestras acciones y, por último, escogimos nuestro Camino de Vida".
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Iya Vassa crea esta representación del “bastón de tres patas” que llama Bastón Orí , para la persona que desea llegar a tener plenitud y equlibrio. El bastón se consagra junto con una roca especial y un número de caracoles cauríes igual a la edad del individuo. Un nuevo caracol es agregado todos los años en un ritual menor. Vassa comenta que la gente viene de todas partes del mundo al santuario de Orí de Ola Olu para realizar ceremonias. Al partir, se llevan su baston Orí personal, su roca personal y los caracoles para que comiencen a utilizarlos como herramienta de conexión y puedan ir encontrando su destino. El área designada para Nána Burukú (Nana Buuken) es denominada el montículo. Un aro de fuego lo rodea durante las consagraciones de esta sociedad únicamente femenina. El montículo es cubierto con herramientas creadas para las iniciaciones, entre las cuales se encuentran el Baston Ileeshin, el Cuchillo de Bambú, el Elleguá Iyá, el Domo de Nána y el Bastón de Vainas con Semillas, cada una con el nombre de la iniciada.
La iniciada recibe el Baston Ileeshin, hecho de hierro y cubierto de raffia, como herramienta de protección contra energías negativas que puedan interferir con su claridad, y previene que caiga en desequilibrio y sucumba a la enfermedad conectándola al poder que brinda su derecho de nacimiento como mujer.
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Las herramientas para las ceremonias y actos rituales en el retiro pueden dejarse en el retiro, ser utilizadas para decorar la casa del retiro o ser devueltas a casa de los Neimark. Por ejemplo, el Bastón de Orisha Oko que aparece en la foto y que es utilizado para rituales en el retiro, es devuelto a casa de los Neimark cuando no está en uso. |

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Además de las herramientas que los Neimark utilizan en casa y las que se usan en el retiro, Vassa crea numerosas herramientas espirituales que ofrecen en venta en el sitio web de la Fundación. Una de las cosas más importantes que se debe hacer para comenzar el camino de Ifá es averiguar qué Orisha corona nuestra cabeza y el Camino de Vida que escogimos al nacer. El Orisha Tutelar determina qué herramientas se deben utilizar. En su trayecto por el Camino de los Orishas, Vassa se ha converitdo en escultora y en artesana de herramientas espirituales. |
| Cada Orisha debe tener su propio Elleguá. Vassa confecciona cada uno con un propósito o fin específico. Por ejemplo, el Elleguá creado para Ogún será elaborado en un caldero de hierro y contendrá herramientas asociadas con la deidad. |
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El Elleguá para Oshún puede ser confeccionado a partir de un calabazo y decorado con plumas de perico o pavo real o embellecido con una máscara de bronce como se aprecia en la foto. El de Obatalá puede ir en un caracol blanco y ser ornamentado con plumas blancas. El Elleguá básico es un recipiente - olla/caldero, calabazo, concha, cuerno o hasta un adorno de cerámica, cajilla o dije, lleno de sustancias activadoras que incluyen cemento y la madera que las termitas han roído. Estos Elleguás “secretos” son creados para los devotos que no pueden tener algo más obvio en una mesa o escritorio.
El fin del Elleguá es servir como herramienta de conexión y abrirle al devoto el camino hacia el Orisha.
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Vassa también importa objetos de Äfrica para uso como herramientas, a saber: -- estuatillas de Ibeyis, tableros e implementos para la adivinación, Oshe Shangos y otros objetos como las nueces de palma para hacer registros o hachas de piedra para Shangó. Algunos objetos importados de áreas no-yorubas son transformados en herramientas tipo yoruba. “Vienen de una forma y se van de otra!”, según Vassa. En este caso se refería al Minkisi Kongo moderno transformado en un Shíguidi Yoruba, cuya función puede ser comparada a la del minkisi. A pesar de lo estético que se ven las herramientas que hemos observado, las mismas son herramientas principalmente. Vassa crea esculturas que pueden verse como piezas de arte, pero también sirven como herramientas expirituales.
La Mujer Espíritu (Spirit Woman) es una de las primeras piezas creadas en Bloomington, Indiana. Por 4 meses, Vassa se levantaba y empezaba a trabajar antes del amanecer “usando las cualidades especiales que afloran cuando la oscuridad se transforma en luz, sintiendo que el objeto se impregnaría de más espiritualidad con el amanecer de cada nuevo día”. En esa época ella todavía viajaba ida y vuelta entre su casa y Chicago y agregó cientos de hebras de cabello; vió poco a poco como la piel de la vieja se texturizaba más y más. Vassa relata que ella y el objeto “se miraban a los ojos todos los días mientras se desarrollaba esta creación”. Fue por medio de esta experiencia y otras que ella experimentó por primera vez el poder de Nána Buruku. “Conforme la pieza se transformaba en algo más que una pieza de arte con 6 pies de altura…Vassa también se elevaba a niveles superiores de conexión con su máximo poder femenino”. Espíritu del Bosque es un objeto largo que se encuentra cerca de la entrada de la casa de los Neimark. Vassa lo ve como un objeto conceptualmente relacionado con el Bastón Orí de tres patas. La figura fue elaborada a partir de una hoz de hierro forjado y mide 6 pies de altura aproximadamente. El elemento parecido a un brazo se extiene para dar la bievenida a los visitantes. Los objetos encontrados y reciclados se transforman en criaturas que se relaciona con la naturaleza y tienen relación con los Orishas.
Oshún la Guerrera se hiergue en el mismo lugar que Nána Buruku en casa de los Neimark. Es un tributo al Orisha Oshún, la Matriz Energética de la Alegría, la Femineidad y la Sensualidad. Colacada sobre una base de piedra caliza cruda y con seis pies de altura, la Guerrera es una fuerza femenina poderosa con hombreras hechas de caracoles cauríes y una capa de piel de Kudo. Un cuerno de antílope forma la línea central del rostro y plumas de pavo real llenan y alegran las cuencas de los ojos. Una pieza de cuarzo sugiere una vulva y pedacitos de ámbar hacen las veces de pezones sobre senos pequeños. Vassa creó esta pieza mientras “enfrentaba las realidades de vivir en el mundo varonil de la herrería y la fundición mientras barajeaba su vida como madre y su apretada agenda como co-socia de su esposo en la práctica del sacerdocio de ifá y el tener que enseñar tanto a hombres como a mujeres el arte de contectarse con las energías a través de objetos visuales consagrados o “energizados”. La escultura tiene varias capas de significado para Iya Vassa y apuntan al hecho de que una escultura de metal puede ser suave y sensual.
El Bastón de Oyá representa al Orisha Oyá, el Espíritu de la Tormenta y del Viento. La escultura ha sido colacada frente a santuarios de Oyá por varias décadas. Oyá es la “Matriz Energética del Viento, la cazadora/guerrera, el movimiento del cambio súbito y el mercado (comercio)”. Todos los elementos que Vassa incluyó en la escultura tienen el propósito de representar la idea de movimiento y cambio. Todo en la pieza se puede mover y aguantar fuertes vientos. “La crin del caballo se mueve con el viento”. Los tubos de cobre se pueden retrabajar para sugerir movimiento. Coloridas plumas de perico en varas de hierro galvanizado pueden girar 360 grados como veletas.
Sentinela- El Guardián - se hiergue sobre 6 pies de altura y se parece a un ave parada sobre una sola pata que sostiene una roca especial en forma de ojo, lo que sugiere que el sentinela está pendiente de y vigila con ojo místico al iniciado.
El concepto del ojo es dominante en la obra Ojos del Alma, una escultura en donde Vassa quizo concentrarse en los ojos de las personas que acaban de pasar por ceremonias profundas “mientras se encuentran en el área o zona de la experiencia”. La escultura se eleva por encima de una cabeza y tiene en general, según nos indica Vassa, la forma elíptica de un ojo. La elípsis se repite por toda la obra. Las veinte fotografías montadas de “ojos ceremoniales” buscan conectar al espectador con “lo que ha tenido lugar en las almas de los participantes”.
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Así, podemos asociar múltiples formas visuales al trabajo de la Fundación Ifá. Santuarios personales, los Jardines del Retiro Olá Olú, las herramientas espirituales empleadas en los rituales que se realizan, las que están en venta en el sitio web de la fundación, y las esculturas creadas por Iyanifa Vassa. Todas son utilizadas en rituales personales, en rituales de iniciación o para talleres realizados en el retiro, como parte de la educación continua en el Ifa College y en el contacto continuo que tienen los participantes e iniciados con los Neimark por medio de visitas, Skype, teléfono y el sitio web, lo que transforma el contacto y el trabajo con la Fundación ifá en una experiencia visual.
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