LOS ANCESTROS E-Mail

La importancia del Culto a los Ancestros radica en el conocimiento que nos brinda de que nuestra existencia actual no es "todo lo que existe."

La cosmovisión ifaísta puede ser pensada como la representación espiritual de la teoría de la relatividad de Einstein.  Nuestra fe y nuestra  práctica del culto a los ancestros llena el vacío que Einstein creyó que debía existir entre el pasado, el presente y el futuro. En Ifá, entendemos que el mundo invisible de nuestros antepasados fallecidos se combina con el mundo visible de la naturaleza y la cultura humana para formar una verdad orgánica única.  A través de los rituales llenamos el vacío que existe entre el pasado y el presente, y en el proceso mejoramos nuestro futuro.   El proceso ritual del culto a los antepasados puede ocasionar cambios profundos y cuantificables en nuestra vida cotidiana. Pero las personas oponen resistencia al concepto y se muestran escépticas.

 

Por ejemplo, hace varios años tuve una clienta que estaba en sus cuarenta y había recibido su doctorado en la filosofía de la Universidad de Chicago. Estaba interesada tanto académica como personalmente en formas no tradicionales de adivinación.  Su "proyecto" personal consistía en un libro sobre astrología desde el punto de vista de un académico.  Inmediatamente fue atraída por la belleza y el poder de Ifá y en tan sólo unos pocos meses había recibido sus guerreros (Esu, Ososi, Ogun, Osun) y se había hecho varios otros ritos de iniciación pequeños. Estaba maravillada por la fuerte conexión que sentía y hasta me dijo que deseaba convertirse en una sacerdotisa de Yemonjá/Olukun, su Orisha Tutelar.

 

Durante este período acudía a mí para registrarse con frecuencia.  Siguió  todos los sacrificios y las ofrendas prescritas con una sola excepción, y era que no se resolvía a ofrecer oraciones y alimentos al espíritu de su difunto padre.   La primera vez que fue llamada a hacerlo no hizo mención de sus conflictos internos. Pero Ifá simplemente no admite las evasivas ni las deja de lado para no incomodar, así que la necesidad de realizar el culto a sus ancestros y, sobre todo, la necesidad de lidiar con su padre  fallecido empezaron a aparecer en todos sus registros. 

 

Finalmente explotó diciendo: "Phil, es que era un bueno para nada y un tal y cual….y  me menospreció toda la vida.  La mayoría de mis problemas han sido consecuencia directa de su frialdad y su  conducta insensible.   ¡Prefiero cortarme un brazo antes que ofrecerle mi cariño ahora! 

Para serles sincero, nada de lo que me dijo me sorprendió.   Muchos hemos tenido problemas con familiares ya fallecidos, pero sí quería que comprendiera lo imperativo que era entender lo que prescribían sus registros.

 

"En primer lugar," le contesté, "no tiene sentido pelear con los muertos. En segundo lugar, independientemente de que tu padre haya sido un infeliz cuando estaba vivo, hay dos aspectos que tienes que entender: en primer lugar, no estarías aquí sin él y en segundo lugar, lo que él fue ya no lo es más! Ese viaje se terminó, esas experiencias son sólo una pequeña adición a las experiencias de vidas anteriores. Ahora, en lugar de llevar todo ese resentimiento, toda esa energía negativa que impide tu crecimiento y progreso y seguir negando el amor que nunca se te permitió expresar, ahora tienes la oportunidad de recuperar el tiempo perdido y seguir adelante con tu vida. Y la mejor manera de hacerlo es decirle finalmente cuánto lo necesitabas y lo amabas aún si nunca correspondió a tu cariño. Yo sé que será difícil, quizás hasta catártico, pero Ifá dice que si no te libras de la energía negativa, permanecerás estancada y nunca podrás sentirte realizada.   La única manera de superar el dolor es expresar el amor que lo causó.  Si no te importara y si no hubieses querido a tu padre y necesitado que te amara, no sentirías toda esta rabia y dolor. Cuando murió, probablemente pensaste que todo había acabado. ¡Pero no es así!  Quizás pensaste que era demasiado tarde para hacer cualquier cosa.  Pues no! Llegó la hora de hacerlo y seguir adelante con su vida. Es hora de que él te devuelva y demuestre ese cariño que tanto añorabas".

Tres días más tarde, un domingo por la mañana, me llamó para decirme que quería salirse. Le expliqué que uno no puede  “salirse” de la vida… uno sólo puede vivirla a medias o vivirla plenamente.  Pero era su decisión.  Independientemente de su decisión, le dijimos que se iba con nuestro amor y nuestra compasión.

 

 Si bien esta es una situación extrema y difícil, no es nada inusual que a las personas les cueste enfrentar sus miedos y a sus ancestros.

 

Mi buen amigo y maestro Afolabi Epega también poseía, como la mujer que acabamos de mencionar, un doctorado, pero el suyo era en química. Afolabi era un babalawo de quinta generación cuyo abuelo fue quizás el babalawo más famoso de la historia escrita. La primera vez que hablamos del culto a los antepasados, Afolabi me relató tranquilamente la siguiente historia:

Estaba de lleno en la  preparación de un documento sobre algunas de las historias que componen el Odú Sagrado, cuando de repente no podía recordar una historia en particular.  Tenía que entregarlo en tres días y si hubiera podido levantar el  teléfono y llamar a alguien, lo hubiera hecho, pero la verdad es que estos datos sólo los conocían mi padre quien vivía en Lagos, Nigeria y mi difunto abuelo.  En ese entonces muchos hogares aún no contaban con un teléfono en Nigeria, así que ponerse en contacto con mi padre antes de la presentación de mi trabajo era imposible.  Si no encontraba la historia faltante tendría que reestructurar toda la charla que iba a dar.  Así que decidí “llamar” a mi abuelo a nuestra manera.  Utilicé nuestro ritual a los ancestros para decirle que necesitaba su ayuda.  La noche siguiente desperté de un sueño profundo sólo para ver a mi abuelo sentado en el borde de mi cama. "¿Cuál es el problema Falo?", me preguntó. Le expliqué mi situación, y me dijo que buscara el lápiz y el papel que yo mantengo cerca de mi mesita de noche y anotara. Procedió a darme la información que yo había olvidado. Cuando hubo terminado, le expresé mi amor y gratitud y él hizo lo mismo… caí en un sueño profundo. A la mañana siguiente me desperté con vagos recuerdos de la noche anterior, pero todo parecía más un sueño hasta que miré mi mesita de noche y vi el escrito allí. Entonces me acordé de la visita de mi abuelo. Pude completar rápidamente mi trabajo y ofrecer una presentación completa a la clase.

Para casi el 96 por ciento de la población del mundo, las  ofrendas rituales y las oraciones a  familiares fallecidos son parte integral de la vida cotidiana. Las personas de culturas orientales como los chinos, coreanos, indios, japoneses, tibetanos, junto con grandes segmentos de la población de América del Sur, México, Cuba, Bali, Indonesia, Polinesia, Mongolia, el Báltico oriental, Islandia y Nueva Guinea rinden tributo, respetan y buscan orientación y  apoyo en  sus antepasados. Sin embargo, como la mayoría de nosotros en el mundo occidental fuimos criados en la  tradición judeo-cristiana que proscribe la adoración de los antepasados, los recién llegados a Ifá  tienden a ser escépticos. El culto o la veneración  a los antepasados encaja perfectamente dentro de  la visión integrada del devoto de Ifá sobre el mundo físico y el mundo espiritual.

Uno pensaría que todos estarían contentos de tener la "prueba" fehaciente, o una forma de autentificar o validar el conocimiento sobre la vida después de la muerte.  Si uno le pregunta a miles de norteamericanos si creen en la vida después de la muerte, puede que uno o dos digan que sí y unos cinco o diez digan que no. Un noventa por ciento diría “bueno, me gustaría pero realmente no sé”.  Sin embargo, cuando Ifá les ofrece una manera de “saberlo con certeza”, oponen resistencia.

 Permítanme explicar qué quiero decir con conocimiento.  El conocimiento es lo que realmente sabes en tu corazón o por intuición. No siempre es lógico, pero es totalmente real y verdadero. Una madre, por ejemplo, "sabe" que ella ama a su hijo y si alguien o algo comienza a lastimar a ese niño o niña, ella automáticamente y “sin pensar” hace lo que sea para  protegerlo.  Incluso si el niño se porta mal o crece y la ignora, su amor no cesa.  El conocimiento viene de sentir las cosas o por experiencia.  No es cuantificable. Uno sabe  cuando uno ama a otra persona, cuando a uno lo conmueve o emociona un libro, una canción o un bello atardecer,  no porque alguien ha enumerado las características de la persona que uno ama o la estructura de las oraciones en el libro o la precisión matemática de la música o incluso las ondas de luz particulares a cada atardecer….sino porque uno lo ha experimentado y lo ha sentido.  La lógica no entra en todo esto.  De hecho, la verdad de saber algo es más poderosa, precisa y confiable que el proceso lineal de “aprender”  o “entender” algo.

El culto a los ancestros nos proporciona el conocimiento de que la vida es continua, por lo que nos permite comunicarnos efectivamente con la energía de los miembros fallecidos de nuestra familia y sentir el sentimiento profundo que eso genera.  Puede que esto no pase de forma tan familiar como ocurrió con Afolabi Epega,  pero no dejará de ser real y verdadero. No es producto del deseo o de la histeria… viene a través del conocimiento irrefutable que nos proporciona la parte no lineal de la realidad.

¿Por qué tenemos tanto miedo de este conocimiento? La respuesta, creo, es que cuando realmente experimentamos ese acceso a otros mundos, nos vemos obligados a cuestionar los fundamentos y premisas sobre las cual hemos construido nuestra vida. Esto nos trae preguntas que nos invitan a cambiar y los seres humanos somos naturalmente reacios al cambio.

Trata de imaginar el tipo de decisiones que tomarías si supieras que tendrás vidas futuras. Piensa en la cantidad de decisiones superficiales o a corto plazo que tomas ahora.  Después de todo, si una persona piensa que esta es su única oportunidad, entonces tiene sentido tratar de sentir todo y tener todo ahora, y todas esas consideraciones de tipo ambiental, ecológico y global dejan de tener importancia.  La deuda externa, la destrucción ambiental y planetaria, autos rápidos y comida chatarra…todos son producto de nuestra fijación en el ahora.    Pero si tuviésemos la certeza de que esta no es nuestra única oportunidad aquí en la tierra, no estaríamos tan apurados en talar nuestros bosques, contaminar nuestros ríos  y océanos con desechos tóxicos, basura, etc.  Las leyes no han logrado hacer que la gente deje de botar las latas de soda o los empaques o bolsas de comida chatarra por la ventana del automóvil, pero el entender que necesitamos un planeta sano para nuestra supervivencia a largo plazo no sólo nos haría pensar antes de arrojar la basura, sino que nos detendríamos a pensar antes de contaminar nuestro cuerpo con comida chatarra en primer lugar!

 

A través del culto a los ancestros, Ifá nos permite experimentar la continuidad de la vida después de la desaparición física.  Y una vez que lo has experimentado, nada puede volver a ser como antes. El mismo tipo de cambio de actitud y de vida que han vivido casi todas las personas que han pasado por lo que llamamos experiencias cercanas a la muerte y que, por ende, han podido experimentar la otra dimensión para luego regresar a la vida, ejemplifica el efecto de este tipo de conocimiento. Uno no tiene que morir ni volver a la vida para experimentarlo.  El culto a los ancestros es nuestra conexión con el pasado  y nuestro mapa para un futuro mejor.

Cómo se hace

El ritual del culto a los antepasados es extremadamente simple. Para el ritual básico todo lo que necesitas es un vaso claro, agua natural, una vela blanca, y la disciplina de apartar trece minutos al día durante siete días consecutivos. Durante siete días (o noches) seguidos, exactamente a la misma hora, vas a encender la vela y ofrecer oraciones, pero sólo a tus familiares de sangre, llamando cada nombre tres veces.  Después de ofrecerles tu cariño y tu agradecimiento, de ofrecerles el agua para refrescarlos y la vela para que tengan luz y energía, puedes exponerle tus problemas. Esto no significa pedirles un par de zapatos nuevos o pedirles que hagan que alguien que ni siquiera te conoce te mire con pasión.  Sólo le que intervengan en situaciones serias. La pérdida de un trabajo, una enfermedad, la ruptura de una relación - estos son los tipos de cuestiones para las que es adecuado pedir su ayuda.  Y si no hay problemas graves en ese momento, entonces simplemente pídeles orientación en tu vida,  salud para ti y  los tuyos y prosperidad para tu hogar.

Mis oraciones, por ejemplo, van algo así:  

Ajuba (bendiciones) a todos mis antepasados difuntos. Bendiciones y agradecimiento especial a mi padre, Mortimer Neimark, mi padre, Mortimer Neimark, mi padre, Mortimer Neimark. También a mi madre, Hortensia Neimark, Hortensia Neimark, Hortensia Neimark; a mi hijo Adán Neimark, Adam Neimark, Adam Neimark, y a todos mis hijos que no llegaron a término, a mis abuelos John y Lillian Peters, John y Lillian Peters, John y Lillian Peters, Charles y Etta Neimark, Charles y Etta Neimark, Charles y Etta Neimark; a mis tíos abuelos Stanley Neimark, Stanley Neimark, Stanley Neimark, Arthur Peters, Arthur Peters, Arthur Peters, Norman Peters, Norman Peters, Norman Peters , a mis tías abuelas Genevieve Neimark, Genevieve Neimark, Genevieve Neimark; y Lucy Ribback Peters, Lucy Ribback Peters, Lucy Ribback Peters; a mi bisabuela Nancy Peters, Nancy Peters, Nancy Peters, así como a todos aquellos cuyos nombres no conozco, pero cuya sangre corre por mis venas. Les pido por favor que acepten la frescura de esta agua, de modo que usted también estén frescos y cómodos, y que  acepten la luz y la energía de esta vela para que ustedes también tengan brillo y fuerza. Los amo y extraño su presencia aquí en la Tierra, pero adquiero fuerza y sabiduría de su energía y su orientación continua.  Que esa orientación siga abriendo  caminos y puertas para mí y para mis seres queridos y que su amor siga trayendo sabiduría, paz y prosperidad a mi hogar.

Esto es simplemente un esbozo, y creo que si a ustedes les está ocurriendo algo particular, por ejemplo, sus oraciones cambiarán o serán más complejas.  Además, el escenario o  entorno puede ser mucho más trabajado. La mayoría de los sacerdotes que conozco ponen una mesita en la esquina de una habitación y la llenan de fotografías de sus parientes fallecidos.

 

Les hago una rápida advertencia: las imágenes o fotos deben ser de parientes fallecidos ÚNICAMENTE.  Ustedes pueden aparecer en las fotos, pero ningún otro ser vivo para que no vayan a unirse a la persona fallecida.  También pueden colocar en la mesa algunos de sus objetos favoritos, por ejemplo, tarjetas o fichas para los que jugaban bridge, dominó u otros juegos, café para todos ellos, junto con un cigarro de vez en cuando, frutas, dulces, miel, o cualquier otra cosa que ustedes sientan que ellos  aprecian.

Tengan en cuenta que cuando le llevan un problema específico de sus ancestros, la solución puede venir en muchas formas. Es posible que uno de sus antepasados aparezca en sus sueños y les ofrezca una sugerencia o solución. A veces el problema simplemente deja de existir sin razón aparente. Así que cuando ustedes pidan ayuda, es importante mantener la mente abierta y despierta, y mantener un lápiz y papel cerca de su cama para que al despertar del sueño puedan anotar lo informado antes de que se desvanezca en el ajetreo de la mañana.

He aquí algunas respuestas a las preguntas más comunes:

¿Dejo que la vela se consuma?
Puedes hacerlo, pero no es necesario. Puedes apagar la vela después de trece minutos y volver a encenderla el día siguiente.

¿Debo cambiar el agua?
No. El agua dulce  (de manantial o embotellada, por ejemplo) debe ser colocada en el altar, mesa o bóveda y dejar que se evapore lentamente durante los siete días. Esto indica que tus ancestros están tomando de ella.

 

 ¿Tengo que hacer el ritual por la noche?
No.  Puedes hacerlo a cualquier hora del día o de la noche. Pero si comienzas el primer día a las 6:00 de la mañana, debes hacerlo exactamente  a las 6:00 de la mañana durante los seis días restantes o tendrás que empezar de nuevo.

 

¿Puedo hacerlo por un número mayor o menor de días?
En nuestro sistema de creencias, hay ocasiones en que se les puede honrar o adorar a los ancestros por tres días, catorce días, diecisiete días, y veintiún días, por razones muy específicas y altamente esotéricas. Noventa y nueve por ciento del tiempo,  siete días es el número correcto. 


¿Tengo que tener imágenes o fotos?
No. Ni siquiera tienes que tener un santuario o altar formal. Todo lo que necesitas es el agua, la vela y tus oraciones.


¿Qué ocurre si estoy de viaje?
Si sales de viaje durante los siete días del ritual, sólo tienes que seguir la secuencia donde quiera que te encuentres.  Asegúrate, sin embargo,  de ajustar el tiempo para cuando lo estabas haciendo en casa. Por ejemplo, si estabas rezando cada noche a las 11:14PM en Chicago, rezarás a las 12:14 AM en Nueva York, o a las 9:14PM pm en Los Angeles. Recuerda, puedes hacerlo en cualquier lugar…. en casa de un amigo, en el hospital, en tu casa de verano, etc.

 
¿Puedo mantener la vela encendida todo el tiempo que dure?
Sí.  Puedes trabajar con tu santuario, bóveda o altar en la forma que quieras. Puedes cambiar las frutas, bebidas y cualquier presente diaria o semanalmente, como la mayoría de las personas en todo el mundo. El culto formal, sin embargo, tiene lugar durante siete días consecutivos en el mes. La única excepción a esto sería si te registras con un Babalawo  y te indica que otro arreglo o método es necesario para resolver un problema específico.

           
Mi familia tenía una amiga que era casi como un pariente.  La llamábamos "tía". ¿Puedo incluirla en mi ritual?
No!  Sólo los parientes de sangre pueden ser venerados o adorados de esta manera.

El culto a los Ancestro representa UN TERCIO del poder de Ifá (Orí y los Orishas representan el resto). No requiere de iniciación ni conversión y no tiene costo alguno. Es algo que todos pueden hacer. Es una herramienta poderosa para lograr cambios positivos y perceptibles en nuestras vidas. Es igualmente eficaz para hacernos tomar consciencia de que  la vida no es  un evento único o accidental, sino un proceso continuo que ofrece infinitas posibilidades y placeres.

 

Bendiciones,

 

Philip J. Neimark

Oluwo
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