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ODÚ: El Fénix de Ifá
Su inminente ascenso:
Existe un hecho paralelo que comparten todas las filosofías antiguas. Las Verdades Básicas son expresadas utilizando la metáfora. Una de estas verdades que tiene enorme relevancia para la Antigua Filosofía de Ifá, es la del Ave Fénix.
“El Fénix, ave mítica inmortal, vuela más allá de los confines comunes, siempre escrutando el paisaje y el espacio que yace distante. Representa nuestra capacidad de visión y de recoger información sensorial sobre nuestro entorno y los eventos que allí se desarrollan”. Master Lam Kam Chuen
En la antigua mitología egipcia se dice que el Fénix era un ave mítica sagrada que vivía por unos 500 años. Al final de su ciclo de vida, el Fénix construía un nido de ramas que luego prendía en llamas. El nido y el ave ardían intensamente reduciéndose a cenizas, de las cuales nacía un nuevo y joven Fénix.
En el mundo de hoy, las ideas aceptadas que han sido faros para el mundo occidental no sólo están perdiendo vigencia, sino que están siendo desmentidas. En un mundo en el que el calentamiento global amenaza nuestro modo de vida, donde los modelos económicos empiezan a resquebrajarse debido al agotamiento de nuestros recursos naturales, donde la estabilidad social peligra ante el crimen rampante, la sobrepoblación carcelaria y los interminables conflictos tribales, la sensación de que “el mundo se acaba” puede ser abrumadora. Llámese el Apocalipsis de la Biblia o la destrucción presagiada por el Calendario Maya, es fácil perder la esperanza y sentir que lo mejor de este mundo ha quedado atrás.
El ascenso inminente de Ifá:
Lo que estamos presenciando es el fin de una era, y tal como el mítico Fénix, o el muy real Odú, esto augura el principio de una nueva etapa vibrante donde los viejos valores están siendo remplazando por los nuevos; donde las imperfecciones de la Física Newtoniana están siendo reemplazadas por las posibilidades infinitas que ofrece la realidad Cuántica; donde la idea absolutista de que sólo nuestro ADN/ARN nos controla, está siendo remplazada por la realidad de células espiritualmente programadas que pueden relacionarse y trabajar con otras comunidades de células similares en armonía y no por supremacía; donde los beneficios y las recompensas de la buena conducta, la integridad y la visión a largo plazo remplazan el enfoque destructivo de la gratificación instantánea y el egoísmo. En vez del fin, estamos ante el principio del próximo imperativo en nuestra evolución.
Programa para la nueva era…
Una de las cosas más difíciles para los seres humanos es el cambio. Las personas se quedan en relaciones, trabajos y filosofías que no funcionan o no les satisfacen, no porque no entienden que no funcionan, sino por el miedo de que lo nuevo sea peor. Las viejas costumbres ni los llenan ni los satisfacen, pero lo nuevo… ¡les causa terror!
Así, año tras año, generación tras generación, la gente se estanca, se siente cada vez menos realizada y cada vez menos autónoma, pero lo que les reconforta es la familiaridad del proceso. Repiten como loros proverbios como “Mejor diablo conocido que diablo por conocer” para racionalizar el porqué no pueden operar el cambio. Sin embargo, el cambio es lo UNICO constante en la vida… y la filosofía de Ifá fue diseñada para reconocer, adaptar e incorporar el cambio gracias a la flexibilidad y adaptabilidad inherente de las energías vivientes y eternas que la componen.
Todo avance significativo de nuestra civilización acabó siendo decidido por una persona o un grupo dispuesto a oponerse al fracaso o quebranto de los resultados o fórmulas del pasado. Al final, se dieron cuenta de que la tierra no era plana, de que el hombre podía volar, de que la comunicación entre personas a miles de kilómetros de distancia podía ser tan rápida y clara como la de dos personas hablando en el mismo cuarto. Todos y cada uno de estos avances, y casi todos los otros que se han logrado, se han enfrentado a la incredulidad y hasta la persecución. Por ejemplo, en el verano de 1633, Galileo Galilei, un científico italiano, fue llevado ante un tribunal de la Inquisición Romana para responder por cargos de herejía. Se le acusaba, de acuerdo a la denuncia formal, “de defender y sostener como cierta la falsa doctrina de que el sol es el centro del universo, es inmóvil, y que la tierra gira!” La denuncia agregaba que “sugerir que el sol es el centro del mundo y que no se mueve de su lugar es absurdo y una herejía porque es expresamente contrario a las Santas Escrituras!”. Galileo fue encontrado culpable y forzado a renunciar a sus ideas. Enfermo y abatido, fue sentenciado a una vida de arresto domiciliario y penitencia perpetua.
Hoy, oponemos la misma resistencia ante cualquier cambio lógico, pragmático y profundo que amenaza el liderazgo de cualquier grupo que se ha atrincherado o afianzado en su posición.
Durante treinta años, la Fundación Ifá se ha dedicado a investigar, analizar, comprobar y presentar observaciones y técnicas energéticas lógicas y profundas que desafían las ideas de aquellos que sostienen la misma infalibilidad que la Iglesia utilizó para silenciar a Galileo. Sin embargo, casi sin excepción, después de la hostilidad, los ataques y la furia, la gran mayoría de los sacerdotes de Ifá han empezado a consagrar a mujeres al sacerdocio, a realizar consultas del Oráculo de Ifá vía telefónica y por Internet, a darse cuenta de la existencia y gran significado del Orí, y a consagrar a hombres y mujeres independientemente de su nacionalidad y preferencia sexual.
Hoy, ante la salida de 500 años de ideas fijas, dolor y excesos, y la entrada al amanecer de una nueva era de cooperación y comprensión científica y espiritual, una vez más la Fundación se siente cómoda presentando el próximo paso lógico en la evolución energética de la energía viviente de Ifá.
A diferencia de muchas de nuestras conclusiones anteriores, esta oportunidad se presenta únicamente como resultado de años de intensos estudios, buena conducta e integridad, sabiduría adquirida y un enorme crecimiento espiritual. Sólo en estas condiciones muchos evolucionarán en el futuro hacia la posibilidad y la habilidad para dar este paso. Negar su realidad sería quitarles la posibilidad de expresarla y beneficiarse de ella.
Este paso ofrece a individuos, por primera vez, la oportunidad de una auténtica consagración en la forma tradicional, utilizando el sacrificio animal, o mediante una Consagración igualmente poderosa a su Orisha o a Ifá, pero sin sangre.
Tal como lo ha venido haciendo durante un cuarto de siglo, la Fundación ifá continuará trabajando con hombres y mujeres de mente abierta y lógica que buscan autonomía y crecimiento personal con la ayuda de los principios orientadores de Ifá; individuos que comprenden que las ataduras y obstáculos del pasado han quedado atrás, que el Fénix de nuestro comportamiento anterior ha estallado en llamas, que las Verdades Vivientes de los Odúes renacerán de sus cenizas, frescas, poderosas y adaptadas a las realidades que hoy día debemos encarar y utilizar si todos – incluyendo la Fundación – hemos de alcanzar y realizar nuestros Destinos.
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